El combustible es aquel
material que al ser quemado puede producir calor, energia o luz; estos son muy
propensos a quemarse debido a sus componentes.
Existen diferentes tipos de combustibles entre ellos
la biomasa, pero ¿Qué es la biomasa? La biomasa es todo aquel combustible renovable
de origen animal o vegetal, lo que incluye el aprovechamiento de residuos
forestales o residuos agrícolas. También los cultivos que dedican su producción
exclusivamente a la generación de combustible y los gases procedentes de la
descomposición de materia orgánica son considerados biomasa. la energía útil puede extraerse por combustión directa de
biomasa (madera , excrementos animales, etc), pero también de la quema de
combustibles obtenidos de ella mediante transformaciones físicas o químicas
(gas metano de los residuos
orgánicos, por ejemplo), procesos en los que siempre se pierde algo de la
energía útil original. Además, la biomasa puede ser útil directamente como
materia orgánica en forma de abono y tratamiento de suelos (por
ejemplo, el uso de estiércol o de coberturas
vegetales). Y por supuesto no puede olvidarse su utilidad más común: servir de
alimento a muy diversos organismos, la humanidad incluida.
La biomasa de la madera, residuos agrícolas y
estiércol continúa siendo una fuente principal de energía y materia útiles en
países poco industrializados.
En la primera acepción, es la masa total de toda la
materia que forma un organismo, una población o un ecosistema y tiende a
mantenerse más o menos constante. Su medida es difícil en el caso de los
ecosistemas. Por lo general, se da en unidades de masa por cada unidad de
superficie. Es frecuente medir la materia seca (excluyendo el agua).
Un caso de estos es en la pluviselva del Amazonas puede haber una
biomasa de plantas de 1.100 toneladas por hectárea de tierra.
Pero mucho más frecuente es el interés en la
«producción neta» de un ecosistema, es decir, la nueva materia orgánica
generada en la unidad de superficie a lo largo de una unidad tiempo, por
ejemplo, en una hectárea y a lo largo de un año. En teoría, en un ecosistema
que ha alcanzado el clímax la producción neta es nula o muy pequeña: el
ecosistema simplemente renueva su biomasa sin crecimiento a la vez que la
biomasa total alcanza su valor máximo. Por ello la biomasa es uno de los
atributos más relevantes para caracterizar el estado de un ecosistema o el proceso
de sucesión ecológica en un territorio.
La valoración de la biomasa puede
hacerse a través de cuatro procesos básicos mediante los que puede
transformarse en calor y electricidad: combustión, digestión anaerobia,
gasificación y pirolisis.
Digestión anaerobia: Es un proceso biológico en el que la
materia orgánica, en ausencia de oxígeno, y mediante la acción de un grupo de
bacterias específicas, se descompone en productos gaseosos o “biogás”.
Gasificación:
es un proceso termoquímico en el que un sustrato carbonoso (residuo orgánico)
es transformado en un gas combustible de bajo poder calorífico, mediante una
serie de reacciones que ocurren a una temperatura determinada en presencia de
un agente gasificante.
Pirolisis: Es la descomposición térmica del
carbón en una atmósfera exenta de oxígeno. Como consecuencia de la destilación
destructiva del carbón, se obtienen gases combustibles, aceites y
residuos.
CONCLUSIONES .
Las ventajas y desventajas de los combustibles son demasiadas, pero si nos pones a ver desde el lado del medio ambiente los combustibles generan alteraciones en los ecosistemas y por la construcción de plataformas de extracción y procesamiento o por derrames accidentales del petroleo en el suelo.
Mientras que las ventajas solo nos benefician económicamente pero en la salud y otras cosas nos desfavorece demasiado.










